Buscando soluciones para pasar menos tiempo editando.

Buscando soluciones para pasar menos tiempo editando.

 

Hace poco compartía en stories de Instagram que por fin veía la carpeta de fotos pendientes vacía, y de verdad que sentía una liberación que necesitaba gritar a los 4 vientos y compartir con el mayor número de personas posible.

Cuando decidí tomarme este año sin coger clientes había una serie de cosas que necesitaba hacer (además de estar mas relajada y presente en el tiempo que le dedicaba a mi hija). Una de ellas era subir del trastero las cajas de álbumes de toda mi vida y tratar de reducirlos y tenerlos en casa (esto os lo cuento en breve en otro post) y la otra era entregar todas las fotos pendientes a amigos y a clientes o modelos que se animan a pasar por mi estudio cada vez que se me ocurre probar algo o empezar un proyecto.

Marta Schmidt

Y aunque acabo de empezar con la carpeta de fotos a amigos (con 20 sesiones desde el 2013), por fin he conseguido entregar todo lo demás y eso ha supuesto una liberación enorme. Varias fotógrafas me escribieron comentando que a ellas les pasaba igual, y que llevaban fatal sentir ese peso sobre sus espaldas. Y las entendía tan bien, que aquí estoy escribiendo un poco más sobre el tema para compartir como estoy intentando hacer cambios yo para reducir esa angustia, ese tener en la cabeza siempre que tengo muchas fotos esperando para editar y entregar. Me he puesto a mi misma una serie de reglas:

  • No hago mas sesiones a amigos o modelos si tengo 5 esperando a ser editadas. Si estoy editando una sesión de una niña y un perro y se me ocurre hacerle a esa niña con su madre o a otro niño con su pájaro me lo apunto y me callo. No mando un mail a su madre para hacerlo la semana siguiente. Mi emoción me lleva a complicarme la vida sola y ahora que lo veo claro, estoy aprendiendo a pararme y pensar mejor y con más tranquilidad mis arrebatos creativos.
  • Para las fotos de trabajo voy a intentar trabajar con una empresa porque no creo que mi fuerte sea la edición, y creo que un retocador externo puede hacerlo mucho mejor o por lo menos igual porque no hago una edición nada complicada. Me encanta hacer fotos, pero me amargan la vida las horas que se pasan después en el ordenador. El otro día tardé una hora y media en editar 80 fotos y mandarlas a la familia, pero para conseguir sentarme esa hora y media estuve dos semanas viendo en mi agenda que tenía que editarlas y no encontrando nunca el momento para hacerlo. Simplemente hay cosas que dejamos continuamente para después, se nos hacen bola y nos hacer sentir mal. Cada vez que veo lo que tardo en preparar una sesión y mandarla me digo: ¿y por este rato de edición que has estado tan a gusto escuchando un par de podcast llevas sufriendo semanas? Pues si, y no consigo obligarme a que la edición sea mi prioridad en mi trabajo (y llevo 10 años en esto), asi que ha llegado el momento de aceptar que necesito un cambio si quiero volver en octubre con cambios positivos aprendidos este año. Solo pensar en llegar al ordenador, descargar, elegir, enviarlas para ser editadas y olvidarme del tema, me dan ganas de llorar de la emoción y liberación que siento.

Buscando soluciones para pasar menos tiempo editando. 1
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  • Nadie me ha asignado el papel de ser la fotógrafa oficial de mi familia ni de mis amigos y no tengo la responsabilidad vital de hacer fotos cada vez que paso tiempo con ellos. Esto me está costando. Mucho. Yo siempre llevo la cámara encima, y en esta etapa de observarme mejor me he dado cuenta de que yo sentía que debía hacerlo, como si los demás esperaran eso de mi y yo no quisiera decepcionarles. Y he decidido que se tiene que acabar que yo me sienta mal si aparezco en un cumple sin cámara o paso una tarde con amigos y no hago fotos. La realidad es que puede que estén hartos de que no pare de hacer fotos siempre que estamos juntos y que si quieren fotos me lo pueden pedir sin que yo tenga que dar por hecho que es así. Y la otra realidad es que la mayoría de las personas agradecen igualmente unas pocas fotos de móvil porque por lo menos se las mando esa noche, ¡y no tienen que esperar 4 años para verlas!
  • Soy fotógrafa compulsiva, de esas que aprietan el botón sin control. De hecho, viendo fotos de hace 20 años he alucinado de la cantidad de fotos que hacia, pero obviamente, nada que ver con mi descontrol con la cámara digital. La verdad es que el otro día cuando mi hija me pedía que no le hiciera mas fotos me di cuenta de que quiero guardar en fotos cada momento de su vida para recordarlo y poder contárselo de mayor, es como si no quisiera  olvidar nada y fotografiarlo me ayuda a sentirme mejor. Pero a ella no. Y yo estoy empezando a trabajar el ponerle freno a mi impulso de coger la cámara siempre. Entre que ella está harta y que descargarlas, seleccionarlas, organizarlas y editarlas me lleva una cantidad de tiempo enorme que podría estar disfrutando con ella, creo que tengo que valorar que con una o dos fotos para el recuerdo valen (incluso hechas con el móvil) y que no hace falta que le cuente con fotos cada comida, fiesta de cumpleaños, excursión, dibujo y actividad que hizo.

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  • Por este motivo y porque quiero usar la cámara de manera más pausada, he decidido volver a la fotografía análogica para mis fotos personales. Hace un par de meses decidí terminar unos carretes que llevaban un año en dos cámaras y los mandé a Carmencita junto a otro que tenía en un cajón desde hacia 3 años y me encantó la experiencia. Me gustó usar la cámara, hacer 4 fotos del momento en lugar de 20, pensarme bien el encuadre antes de disparar, enviar los carretes y esperar emocionada a ver los resultados. Pero sobre todo, me gustó el sentimiento que me provocaron las fotos (que podéis ver en este post). Soy una enferma del enfoque y de mantener el estilo en la edición, pero de repente las fotos tenían diferente toque dependiendo del carrete y estaban casi todas desenfocadas, y aun así me encantaban, y me di cuenta que dejarme llevar mas por esa parte creativa y con menos exigencias era justo lo que necesitaba.

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Espero que los que como yo, vivís un poco angustiados por el tema de las fotografías olvidadas en el ordenador podáis encontrar soluciones que os hagan sentir mejor. Algo tan sencillo como ser menos exigentes es a veces la solución. Estoy segura de que tu hermana o tu amiga va a agradecer las fotos, dale a exportar a jpg en lightroom sin editar y mandaselas, o edita las 10 mejores y dale las demás tal cual. De verdad que no hay nadie con nuestras expectativas.

Y tu, ¿cómo llevas tu vida con el volumen de fotos que tendemos a disparar hoy en día?

¡Gracias por leerme!

Marta

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4 Comentario
  • Estefania
    Publicado a las 16:17h, 13 junio Responder

    Yo decidí algo parecido Jjjj y me quedé embarazada al poco tiempo de mi tercer hijo😁😁😁
    Así es que…aquí estoy sin tiempo de llevar la cámara a cuestas y con mucho tiempo para estar presente con ellos.
    No se si he ganado o perdido; sé que he aprendido a decir – no puedo-

    • Marta Schmidt
      Publicado a las 21:20h, 13 junio Responder

      ¡Creo que una vez que aprendemos a decir «no puedo» es muy liberador 🙂 !!!!! Probablemente hayas ganado….

  • Maria
    Publicado a las 00:41h, 14 junio Responder

    Marta, no sabes lo que puedo identificarme contigo… Efectivamente, hay que aprender a no considerarse la fotógrafa oficial siempre… Yo hace poco más de un año me di cuenta de que si no ponía remedio al volumen de fotos por editar, mis hijas nunca jamás serían capaces de ver una sola de las fotos guardadas en el ordenador… Ahora, para las fotos personales solamente uso una fuji sin espejo que me permite editar las fotos en la misma cámara y pasarla al móvil, ordenador, laboratorio…. Y de verdad que he ganado en salud!!! A veces, sobre todo en momentos de luz más escasa es inevitable pensar «si tuviera mi equipo….» pero la realidad es que son muy pocas y compensa mil veces esa sensación de descargar tu tarjeta, guardar los raw directamente en una carpeta y los jpg en otra listos para imprimir, enviar o lo que quieras!! Si luego tienes capricho, te permites el lujo de trastear con un par de ellas, pero ya sólo por gusto.
    Me he planteado alguna vez cargar un carrete en alguna de mis cámaras antiguas también, pero más que nada porque mis niñas entiendan que hubo un tiempo en el que las cosas buenas se hacían esperar!!!

    • Marta Schmidt
      Publicado a las 12:23h, 14 junio Responder

      Si, a mi me da muchisima pena sobre todo el material del movil, que tengo videos y fotos que ni idea de que existen, y me da pena que mi hija ni vea fotos porque estan ahi guardadas… Organizar eso era una de mis intenciones de este año, pero la verdad es que ¡no se ni por donde empezar!
      Yo tambien intente lo de la fuji, pero no lo consegui… La verdad es que al final me encontraba con archivos digitales de diferentes camaras y era (para mi) aun mas caos, pero esta genial que te haya funcionado, ¡es cuestion de ir probando!

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Marta Schmidt