La organización de mis fotos impresas.

La organización de mis fotos impresas.

Hace unos años cuando decidí seriamente empezar a simplificar mi vida era consciente de que con el gran volumen de cosas que yo había ido acumulando, esto iba a llevar su tiempo. Creo que he avanzado mucho, pero había un tema que se había quedado sin tocar y que me agobiaba muchísimo y eran mis álbumes de fotos. Desde que me mudé a este piso en el 2015 no había tocado ni una de las 15 (?) cajas grandes de álbumes y yo no podía dejar de pensar en ello y en la rabia que me daba no disfrutar de las fotos.

Por fin hace unos meses decidí que tenía que empezar a subir cajas del trastero e ir poco a poco. Cogía unas 3 cajas cada vez y las dejaba en el cuarto de invitados y allí iba eligiendo unos 6 álbumes y me los llevaba al salón para ir revisando en ratos sueltos. Ha sido un trabajazo, no puedo decir otra cosa, pero yo no puedo ni quiero guardar en mi casa 150 álbumes de fotos. Yo he hecho siempre muchas, muchísimas fotos, y no descartaba casi ninguna. Tenía que estar la foto tan mal que no se identificara a las personas como para que yo no la pusiera en el álbum ¡si hasta mi perra tenía 4 álbumes sólo de ella!

La organización de mis fotos impresas. 1
La organización de mis fotos impresas. 2

Lo único que había organizado hace 10 años habían sido los álbumes de fotos de mis novios, que eran unos cuantos. No tanto porque tuve muchos (que también) sino porque nos hacíamos muchas fotos. Creo que mi novio de los 16 años me hizo fotos que ocupaban unos 4 álbumes. Y duramos 1 año. Suma otros 2-3 álbumes de nosotros juntos y de él y os podéis hacer una idea de lo que había ahí después de 20 años de relaciones. Pero esto estaba todo en sobres de burburjas en una caja grande (también guardaba los del ex novio de una amiga jajaja), así que básicamente elegí unas pocas fotos de cada uno para tener un recuerdo y tiré todas las demás.

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La organización de mis fotos impresas. 4

Me pasé meses rompiendo álbumes que había hecho con mucho mimo, y aunque me daba algo de pena, lo hacía encantada ¿por qué? Porque me dí cuenta que si no conseguía tener menos, no iba a disfrutar nunca de esas fotos. Tenía fotos de personas de las que ni recordaba el nombre, y fotos de muy mala calidad y 20 fotos casi iguales de las cataratas de Iguazú o de Perito Moreno o de Machu Pichu. No tenía sentido. Así que lo que hice fue reducir y juntar, y tirar mucho y guardar en sobres en lugar de álbumes. Y todas las fotos preferidas (las que estaban ampliadas, o impresas dobles porque había puesto en la pared en algún momento) las guardé en 3 cajas de tela que tenía y las puse en el suelo al lado del sofá. Y creo que esto ha sido lo mejor de todo. Me encanta que tengan fotos que van desde cuando yo era pequeña, a mis sobrinos, a Valentina, a mi perra, mis viajes o eventos familiares. No es abrir un álbum y ver 15 páginas del mismo tema, sino que nunca sabes la foto que va a aparecer.

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Lo que más me ha motivado ha sido poder dar fotos a un montón de personas. Les he regalado álbumes enteros y fotos sueltas a mis sobrinos que casi no tienen fotos en su casa de cuando eran pequeños, le he dado a mi hermana los álbumes de la primera comunión de sus hijos, le he mandado a un ex novio fotos que me había regalado de cuando era pequeño, le he dado a varias amigas algunos retratos que les había hecho y revelado yo y que les ha encantado ver a sus hijos. Y así sin parar.

Yo siempre he sido la persona que hacía fotos en mi círculo de amigos y en mi familia, y muchos de ellos no tenían copias, así que lo mejor ha sido darme cuenta de que algunas no tenían ya valor para mí, pero si para otras personas.

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La organización de mis fotos impresas. 7

Resumiendo un poco y para responder a preguntas que me llegaban por Instagram cuando lo contaba:

  • no, no me ha dado pena tirar fotos ni reducir. Mas bien, me ha llenado mucho.
  • las fotos ahora están en 34 álbumes en un armario (aunque todavía quiero reducir algunos de estos) y en sobres en 2 cajas de plástico que tenía desde hace muchísimos años y en 3 cajas de tela más monas en el salón.
  • el papel de las fotos no es reciclable, así que yo ponía las fotos, los álbumes y las hojas en bolsas de basura y llamaba al ayuntamiento para su recogida.

 

Ahora mis fotos están en casa, y no en un trastero, y a Valentina le encanta verlas. Es posible que no vea los sobres de las cajas en años, pero no ocupan mucho y yo sé que están ahí y que si un día quiero recordar con mis amigas nuestros viajes a Altea, solo tengo que buscar unos sobre en dos cajas y disfrutar de las fotos con ellas en lugar de darme pena que estén en una caja perdida de un trastero…

 

¡Gracias por leerme!

Marta

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2 Comentario
  • Caro Musso
    Publicado a las 09:41h, 14 noviembre Responder

    Gracias por el post! No tengo tantas fotos como tú, pero en menor proporción sí el mismo problema, fotos de gente que ya ni te viene ni te va, fotos «tripitidas», álbumes que no sabes dónde guardar… la idea de la caja con los sobres me ha parecido mucho más práctica y la de la caja de tela ¡me ha encantado! Gracias Marta!

    • Marta Schmidt
      Publicado a las 11:20h, 14 noviembre Responder

      Si, creo que yo siempre he sido muy exagerada en todo, de ahi mi necesidad de simplificar y quitarme cosas de encima ahora ¡eran muchos álbumes! ¡Me alegro mucho de que te sirva! Un beso 🙂

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Marta Schmidt